miércoles, 7 de octubre de 2009

GUIA LA DICTADURA DE JUAN VICENTE GÓMEZ, GOBIERNO DE TRANSICIÓN A LA DEMOCRACIA, DICTADURA DEL GRAL. MARCOS PÉREZ GIMÉNEZ

Juan Vicente Gómez 1908 - 1935
El Gobierno de Juan Vicente Gómez favoreció ampliamente a las inversiones extranjero en el país, concentrándose la mayoría de ellas en el sector petrolero que comenzaban a desarrollarse. En ese sentido, durante el régimen gomecista se definió un marco legal por medio del cual se entrega gran parte del territorio nacional en concesiones, de acuerdo a los intereses de los consorcios petroleros internacionales. Las inversiones extranjeras en el país que se habían iniciado en la época de Guzmán Blanco, y que tuvieron tropiezos durante el Gobierno de Cipriano castro, resultaron generosamente favorecidas por el régimen Gomecista.
En efecto, desde la llegada de Gómez al poder, una de sus principales preocupaciones fue la de restablecer el crédito Internacional paralizado en tiempos de su predecesor, para lo cual volvió a otorgarle a la compañía americana New York and Bermúdez, la concesión por cincuenta años de la explotación de asfalto que había suspendido Castro. Además de lograr regenerar la confianza del mundo exterior en Venezuela, y de restablecer las relaciones diplomáticas rotas por Castro, la actitud benevolente de Gómez hacia las inversiones extranjeras perseguía aumentar los Ingresos Fiscales para hacerle frente a las obligaciones internas y externas por los gobiernos anteriores.
Esta inclinación favorable de Gómez hacia el capital internacional coincidió con el surgimiento de Estados Unidos como paisaje del sistemas capitalista occidental, sobre todo en los años veinte, después de la Primera Guerra Mundial. Durante ese periodo, la industrialización alcanzada por Estados Unidos provocó una acumulación de capital excedentario, el cual se canalizó hacia los países atrasados productores de materias primas, que como Venezuela, les permita monopolizar la explotación de esos recursos básicos para la continuación de su acelerado desarrollo económico. Fue en esta forma como el capital norteamericano, conjuntamente con el Europeo en menor medida, penetró en Venezuela, llegando a convertirse en uno de los países latinoamericanos que captó mayores inversiones extranjeros durante esa época. Aparte de las ventajosas condiciones económicas en las que operaba el Capital Internacional en Venezuela, el régimen gomecista les garantizaba un ambiente de paz logrado por la represión, llegando a otorgarse durante ese periodo concesiones petroleras en gran parte del territorio nacional.
El régimen gomecista llego a favorecer de tal forma a las inversiones extranjeras en el país, que se cambió a un Ministro y se modificó la Ley de Minas, de acuerdo a los requerimientos formulados por el Capital Internacional, tal como lo señala Federico Brito Figueroa en su obra "Historia Económica y Social de Venezuela', de cuyo texto se extrae el siguiente párrafo: "No estaban satisfechos todavía los monopolios petroleros, exigían mas y la dictadura petrolera de Juan Vicente Gómez accedía sin mucho esfuerzo a todo cuanto solicitaran sus protectores. El Ministro Gumersindo Torres fue destituido y fueron convocado los representantes de tres compañías norteamericanas para que colaboraran en la elaboración de una ley adaptada a sus aspiraciones".
El gobierno de la calma y la cordura:
4. Eleazar López contreras 1936 - 1941:
Durante la presidencia del General Eleazar López Contreras tuvo lugar una huelga Petrolera iniciando el 11 de diciembre de 1936 duró cuarenta y tres días, hasta el 22 de enero de 1937, a la cual puso fin y aunque lo conseguido por los huelguistas de los campos petroleros del Zulia y Flacón fue muy poco en relación con lo solicitado, sin embargo, este enfrentamiento de los obreros de la industria petrolera con las compañías concesionarias extranjeras sentó un precedente en la historia laboral del país.
Los obreros petroleros del Zulia que eran los más numerosos, vivían en condiciones infrahumanas y recibían un trato discriminatorio por parte de los capataces extranjeros. Ante tal situación, los sindicatos de la zona decidieron presentar a la Inspectoria del Trabajo sendos pliegos conflictivos en los que solicitaban entre otras cosas, la fijación del Salario Mínimo, aumentos de sueldo, descanso semanal remunerado, mejoras de las viviendas, prestación de servicios médicos y eliminación de las cercas alambradas que rodeaban las zonas residenciales de los obreros.
Ante el desconocimiento de las compañías petroleras de estas justas peticiones, se fueran parando los trabajadores de Falcón y del Zulia, hasta que toda la producción petrolera del occidente del país estuvo completamente paralizada. La organización que mostraron los líderes sindicales les permitió resistir varios intentos de la compañías petroleras por romper el paro, lo que unido al apoyo nacional que recibieron los obreros petroleros, hizo que la huelga petrolera durara durante cuarenta y tres días, desde el 11 de diciembre de 1936, hasta el 22 de enero de 1937.
En esta ultima fecha el Presidente López Contreras decreto la reanudación inmediata de las actividades paralizadas de la industria petrolera y un incremento de un bolívar diario para los trabajadores que devengaran siete, ocho y nueve bolívares, así como un bolívar adicional sobre este aumento para los trabajadores que no ocuparan habitaciones de las empresas en conflicto.

Isaías Medina Angaria 1941-1945:
En la que Venezuela estuvo económicamente casi en quiebra
A causa de la Segunda Guerra Venezuela tuvo que enfrentarse a un difícil y repentina tormenta de naturaleza económica; el año 1941 fue de muy buen prospecto para el país, pues el petróleo le dio la inimaginable suma de 228 millones de barriles de petróleo.
Esta situación trajo como inmediata consecuencia que con motivo de la caída de Pearl Harbor, importante bastión norteamericano que se alimentaba con petróleo venezolano, los submarinos alemanes, aliados con los japoneses, en la noche del 14 de febrero de 1942 torpedearon siete buques petroleros que transportaban nuestro crudo a las refinerías de Curazao y Aruba. Esto obliga rebajar nuestra producción a 148 millones de barriles, lo que vino obligadamente a reducir los ingresos con que el gobierno respaldo su política de obras en beneficio de la comunidad. Una medida importante fue la revisión de la política petrolera. A causa de la baja de producción, el gobierno pidió una revisión básica de la legislación petrolera.
Después de muchos estudios y discusiones. Medina convoco al congreso a sesiones extraordinarias: así, el 13 de marzo de 1943 Venezuela tuvo una nueva Ley Petrolera cuyos aspectos más destacados fueron:
*Unificación de todas las medidas adoptadas sobre petróleo en los gobiernos anteriores.
* Obligatoriedad a las Compañías de ampliar en Venezuela, y a expensas de ellas las instalaciones de refinación.
* Aumento de los impuestos y regalías, hasta igualar los ingresos fiscales con las ganancias de los consorcios.
* Renovación por parte del Gobierno de todos los títulos otorgados y ampliación de su vigencia por cuarenta años y a renunciar a todos los juicios legales contra la industria del crudo.
Los beneficios de la nueva ley fueron de efecto inmediato, grandes cantidades de dinero ingreso a las arcas del estado. Esto dio aliciente para que el Gobierno entregara en nuevas concesiones, trece millones de acres. Naturalmente que esta situación, abiertamente favorable a la industria, aumenta la producción, que se fijo en los 300 millones de barriles anuales sobre la marca establecida. Antes de la entrada en vigencia de la Ley de Hidrocarburos de 1943, las concesiones petroleras otorgadas estaban sometidas a distintas leyes, y el control que ejercía el estado en las actividades de las empresas, así como los beneficios que obtenían eran insuficientes. En ese sentido, la nueva ley de hidrocarburos represento un conjunto de ventajas para el país desde el punto de vista jurídico y económico, a partir de su promulgación en marzo de 1943.
En cuanto a las ventajas económicas se refiere, destaca la elevación de la regalía, royally o impuesto de explotación alcanzar la sexta parte o el dieciséis con dos tercio por ciento de la producción. De igual forma, se aumento el impuesto inicial de explotación a ocho bolívares por hectárea y el impuesto de exploración se llevo a seis bolívares por hectárea durante los tres años que duraba el periodo de esa actividad mientras que el impuesto superficial se incremento en forma progresiva a medida que envejecía la concesión para obligar al concesionario a explotar la misma. Conjuntamente con estos impuestos especiales, se sometió a la industria petrolera a pagar impuestos generales, de acuerdo a su ley de impuesto sobre la renta y se elimino la exoneración obligatoria del pago de impuesto aduaneros
6. Revolución Del 18 De Octubre De 1945
Fue un movimiento cívico militar que se mostró abiertamente en rebeldía contra el gobierno legitimo de la república. La Junta Revolucionaria de Gobierno presidida por Rómulo Betancourt rigió los destinos del país desde el 18 de octubre de 1945, hasta el 15 de febrero de 1948, fecha esta ultima en la que asumió la Presidencia de la República el novelista Rómulo Gallegos, electo por voto universal, directo y secreto. Entre los logros de la Junta Revolucionaria de Gobierno en ese agitado periodo de la Historia de Venezuela, se destaca la reforma petrolera de 1945, la creación de la Corporación Venezolana de Fomento y el Estatuto Electoral de 1946, así como la promulgación de la Constitución Nacional de 1947. Una de las mas importantes medidas tomadas por la Junta Revolucionaria de Gobierno fue la establecida por el Decreto N.-112 del 31 de diciembre de 1945, por medio del cual se modificaban los porcentajes a pagar por concepto de Impuesto Sobre La Renta. En esta forma se lograba una mas adecuada participación del fisco en los beneficios generados por la industria petrolera hasta alcanzar el cincuenta por ciento de los mismos, por lo que se denomino al resultado de esa política, el régimen del 50-50 (Fifty-fifty) en materia petrolera.

. Presidencia De Don Rómulo Gallegos De 1948
Don Rómulo Gallegos se juramento el día 15 de febrero de 1948. El panorama político del país se mostró, como en el gobierno de la Junta Revolucionaria, totalmente respetuoso de las libertades publicas. Resalta de esta gestión gubernamental una abundancia de excelentes medidas de tipo educacional, económico, asistencial, laboral, etc.
Enumerando lo más resaltante de este breve periodo de gobierno, encontramos los siguientes aspectos:
* La creación de la comisión preparatoria para estudiar y planificar las posibilidades de explotación petrolera, por parte de una Empresa Nacional, la que además estudiaría la iniciación de la industria de refinación del crudo.
* Lograse en esta administración con una bien planificada política petrolera, una duplicación de las entradas al fisco, por conceptos de renta petrolera.
* Se impuso la inmigración europea con la entrada al país de 20.000 inmigrantes de diversas nacionalidades, en 1948.
* Se incremento considerablemente la red de vialidad nacional; también se atendieron otros aspectos en las comunicaciones, entre estos la construcción de mas de 25 aeropuertos de segunda categoría en diferentes poblaciones del interior de la República, así como el mejoramiento y ampliación de otros.
Marcos Pérez Jiménez 1953- 1958
El Gobierno de Marcos Pérez Jiménez que duro cinco años, entre el 2 de diciembre de 1952 y el 23 de enero de 1958, se caracterizo por ser un régimen de tipo personalista y dictatorial, en el que los abundantes ingresos del fisco se utilizaron principalmente en la ejecución de un amplio programa de obras publicas, así como en la dotación de los recursos necesarios a las fuerzas policiales y militares que le permitieran mantenerlo en el poder. Esto ultimo lo logro mediante la represión de las actividades políticas y sindicales, por una parte, y a través d Por su parte, la cantidad de barriles de petróleo extraídos durante el Gobierno de Pérez Jiménez, siguió la tendencia alcista, al pasar de 1,8 millones de barriles diarios en 1957. Esto se tradujo en un aumento considerable de las exportaciones, así como en un sustancial incremento de los ingresos fiscales, los cuales se canalizaron de nuevo a la economía a través del gasto publico. Durante el régimen Pérez jimenista, específicamente en los años 1956 y 1957, se otorgaron nuevas concesiones a las compañías petroleras internacionales, de acuerdo a la ley de Hidrocarburos de 1943.
Según este instrumento legal las empresas que recibían concesiones tenían derecho a explotar durante cuarenta años los recursos de hidrocarburos que se encontraron en el área asignada, pagándole al Estado unos impuestos especiales, aparte del impuesto sobre la renta por los ingresos que obtuvieron la empresa concesionaria.
A los efectos de dar a conocer la forma como se otorgarían las nuevas concesiones petroleras, el Ministro de Minas e Hidrocarburos Edmundo Luongo Cabello convoco una reunión del Consejos Superior de la Producción, en la que participaron representantes de los diversos sectores económicos y de la prensa. Comenzó su exposición el Ministro Luongo Cabello, señalando en esa reunión realizada el 11 de enero de 1956, las razones técnicas y económicas que sustentaban la decisión del Ejecutivo Nacional en cuanto al otorgamiento de nuevas concesiones. En ese sentido destaco que a través de esta política se podría mantener a la industria petrolera nacional en la jerarquía mundial que tenia para ese momento, al mismo tiempo que se aumentarían las reservas probadas de hidrocarburos por las nuevas exploraciones que hicieran las compañías concesionarias, ya que al ritmo de producción de la época las reservas petroleras del país duraban menos de catorce años.
Por otra parte, el Ministro Loungo evalúo la participación que había tenido el Estado en los beneficios originados por la explotación de hidrocarburos durante el lapso 1943-1954, indicando que se habían recibido Bs. 12.300 millones, mientras que la utilidad neta de la industria en ese lapso había ascendido a Bs. 9.700 millones, lo que representaban un 56% para el gobierno y un 44% para las compañías petroleras, superando la relación 50-50 que había estipulado la reforma petrolera de la Junta Revolucionaria de Gobierno en diciembre de 1945. Una vez decidido el otorgamiento de nuevas concesiones, las empresas petroleras recibieron en el lapso 1956-1957 un total de 821.091 hectáreas para ser exploradas y explotadas, resultando las del Lago de Maracaibo las mas productivas.
Por su parte, el gobierno de Pérez Jiménez percibió en esos mismos años por concepto de impuesto de exploración, e inicial de explotación un monto de Bs. 3.116 millones, pagados por las empresas Creole, Shell y Mene Grande, así como por diez compañías petroleras internacionales adicionales.
El otorgamiento de nuevas concesiones petroleras durante los años 1956-1957 acentúo la dependencia de la economía venezolana del exterior, según lo confirma J.L. Salcedo Bastardo: "la dependencia venezolana del extranjero y del petróleo se acentúa; la importación de mercancías crece sin parar, Venezuela cambia su aceite por bienes perecederos y suntuarios en gran medida. La corrupción administrativa favorece el saqueo del país; el régimen sirve a las apetencias foráneas y en ellas encuentra, recíprocamente, su mayor base de sustentación".
Gobierno constitucional de
11. Rómulo Gallego Betancourt 1958-1963
La obra efectiva de la administración del presidente Betancourt muestra muchos aspectos resaltantes en los cuales destacan: La ley de Reforma Agraria estableció como objetivo centra transformaciones de la estructura agraria del país. Para lograr esto ultimo, así como la incorporación de la población rural al desarrollo económico, social y político de la nación, la mencionada en su primer articulo estableció la sustitución del sistema latifundista por un sistema de propi tenencia y explotación de la tierra basado en su equitativa distribución, conjuntamente con asistencia integral a los productores del campo.
Por otra parte, la Ley de Reforma Agraria garantiza el derecho de propiedad privada de la tierra basándose en el principio de la función social que la misma debe cumplir, por lo que aquellas tierras que sean trabajadas no están sujetas a ser expropiadas a menos que en el lugar de las dotaciones o regiones circunvecinas no existan, o sean insuficientemente o inapropiadas, tierras baldías u otras propiedades rústicas pertenecientes a entidades publicas. A fines de dar cumplimiento a todas las previsiones de la Ley de reforma Agraria se creo el Instituto Agrario nacional, en su carácter de Instituto Autónomo, adscrito al Ministerio de Agricultura y Cría.

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